ActividadesÁlavaQúe visitar en el País Vasco

Las 10 mejores bodegas para visitar en la Rioja Alavesa

Bodega El Fabulista - Qué visitar en el País Vasco

Si tienes planeado alojarte en un hotel en el País Vasco no puedes perderte alguna de las múltiples actividades que ofrece el entorno. Hoy nos vamos al sur del País Vasco, en la frontera con La Rioja, para hablar de enoturismo. En la Rioja Alavesa no solo encontramos algunos de los mejores vinos de España sino unos paisajes increíbles. Nada mejor para conocer esta zona y sus vinos a fondo que visitando una bodega. ¡Conoce as 10 mejores bodegas para visitar en la Rioja Alavesa!

Hotel en el País Vasco

1.- Marqués de Riscal

Detrás de la cubierta y el hotel que hizo despuntar a esta vitivinícola y que, para qué engañarnos,nos demostró a todos que las bodegas podían ser las catedrales del siglo XXI, hay siglo y medio de historia. Y eso es lo que se aprende adentrándose en sus entrañas, paseando por nichos y cavas centenarias en las que se escudriña su pasado antes de deslumbrarse con el futuro made in Gehry. Una forma más auténtica de aproximarse al vino más allá de los fuegos artificiales y de entender cómo esta empresa ha llegado hasta aquí a base de buenos caldos que no traicionan la tradición.

2.- Ysios

Forma parte de la conocida como Milla de oro de Rioja Alavesa y ejerce como paradigma de lo que debe de ser una bodega de autor (arquitectónico). Aquí, bajo sus ondulada cubierta, se repite el nombre de Calatrava para bien y para mal. Dejando las polémicas a un lado, su silueta que imita y dialoga con los picos de la Sierra de Cantabria es ya un icono de la contemporaneidad bodeguera y un imán para curiosos. En su interior, esa perfección cromática, de materiales y de formas geométricas casi de ciencia ficción continúa, con la recompensa de la cata mirando la estampa de Laguardia como colofón final en la que es una experiencia un tanto aséptica pero, a la vez, imprescindible.

Bodegas Ysios en Laguardia (Álava) - Hotel en el País Vasco
Bodegas Ysios en Laguardia, Álava (País Vasco). Foto de Gilles Messian

3.- Baigorri

Aunque no cuenta con la misma reputación que otras vecinas, esta bodega podría considerarse como la perfección enoturística. Combina todos los elementos de éxito empezando por una arquitectura que le da marca, además de servir al vino de muy diferentes formas. Primero, por que se sirve de la gravedad para vinificar. Segundo, porque está abierta a los ojos, permitiendo que se observe todo el proceso desde sus pisos más altos. Y tercero, porque mediante su rampa se puede participar de todos los pasos que sigue el vino, tan cerca y a la vez tan lejos. Eso sí, Baigorri no se entiende sin su restaurante situado al final de la visita y sin las sobremesas entre barricas.

4.- Valdelana

Situada en Elciego, esta coqueta bodega tiene el desafío de ganarse un hueco en un pueblo demasiado monopolizado por Marqués de Riscal. Y lo consigue gracias a una experiencia enoturística original y única. Con el hilo conductor de ser un museo etnográfico y vitivinícola, el visitante se adentra en unos calados que tienen más de 500 años en su haber y que cuenta con espacios tan icónicos como su capilla de la virgen de la Plaza que data de 1583. Un universo bajo tierra ideal para neófitos y familias.

5.- Casa Primicia

Su principal logro ha sido el de su propia reinvención, el de su capacidad para dejar atrás sus años como bodega industrial para entregarse a la experiencia estética. Y para ello rehabilitaron la antigua sede situada en el entramado medieval de Laguardia, dejando a la vista los avatares de los años y las curiosidades históricas para darle más verosimilitud a su herencia. O lo que es lo mismo, le dieron vida al que está considerada como el negocio vitivinícola más antiguo del mundo. En su visita, se ahonda en la importancia económica de las bodegas en el pasado, se adentra en sus viejos depósitos de piedra y se cata en sus calados rememorando las historias de Zalacaín, el personaje de Pío Baroja que solía burlar las defensas carlistas colándose por los túneles que cobijan las barricas.

6.- Solar de Samaniego

Lo más asombroso de esta bodega es que ha sido capaz de cambiar su destino sin necesidad de liarse la manta a la cabeza y destruir todo. Situada en la zona industrial de Laguardia, su reinvención ha venido de la mano de los murales que Guido van Helten dibujó sobre sus antiguos depósitos de hormigón. Unos espectaculares retratos de personas que trabajan en la bodega así como en varios oficios de los alrededores que buscan perpetuar a los otros protagonistas  de cada botella de vino. Junto a este delirio de street art, la bodega incluye otras novedades como los espacios enoliterarios diseñados por el interiorista Lázaro Rosa Violán situados entre barricas, cúpulas de cemento y vigas desnudas de un tiempo pasado más industrial y menos estético.

7.- Valdemar

Acaba de comenzar con su programa de visitas al público y lo ha hecho con fuerza. Se trata de una experiencia en la que se aprende a distinguir entre bodega tradicional y bodega de autor, con dos espacios diferenciados (Conde de Valdemar e Inspiración Valdemar) donde se realizan, por un lado, los vinos más clásicos y, por el otro, los más creativos que explotan al máximos los coupages y las variedades que permite esta D.O.C. Un paseo bipolar que se realiza entre pequeñas catas de sus vinos en lugares emblemáticos, siempre con la copa en la mano y con los estímulos a flor de piel. Una verdadera sorpresa en la siempre olvidada localidad de Oyón.

8.- Eguren Ugarte

El mirador que corona su hotel es ya su gran elemento distintivo desde que vislumbra sobre el asfalto de la A-124. La punta del iceberg de un completo complejo enoturístico que comprende hotel, restaurante, bodega con calados centenarios y otros espacios artificiales como su cueva. Un resort nacido para atraer a amantes del vino que completa su experiencia más tradicional con otras actividades como paseos en segway entre los viñedos o vendimias en familia.

9.- Luis Cañas

Cuenta con un nombre y un apellido con bastante relumbrón en España (prácticamente no exporta sus vinos), lo que he la permitido ser siempre una de las bodegas con más tirón entre el enoturista medio. Sin embargo, esto no les ha empujado a conformarse. Las últimas novedades de su sede en Villabuena de Álava es su wine bar y su mirador sobre las viñas con las que consigue que la experiencia sea mucho más sensorial que antaño. A ello hay que añadirle la apertura, en las próximas semanas, de Amaren, la marca con la que se embotellan sus vinos más personales y que, por fin, tiene una sede a su altura. Situada en Samaniego, en el edificio de la antigua vitivinícola Palesa, este nuevo must de Rioja Alavesa ha sabido conservar los guiños históricos y añadirle algunas curiosidades como los huevos de resina Proxy así como sus modernas salas de catas.

10.- Viña Real

La casa de CVNE en Rioja Alavesa reina en un cerro a las afueras de Laguardia, donde han conseguido ser la mejor embajadora del método bordelés en la zona. Primero lo fueron por su dominio de la crianza en barrica y, gracias a la sede que abrieron con el nuevo milenio, también lo han sido en cuestiones arquitectónicas. Obra del enoarquitecto Philippe Maziéres, el edificio parece una gran tina por fuera, mientras que por dentro cede el espectáculo a la grúa circular que traslada el vino de depósito en depósito, llevando la vinificación por gravedad hasta sus últimas consecuencias. Además, su concéntrica sala de barricas o las impresionantes cavas excavadas por la tuneladora del metro de Bilbao completan este show de vino y arquitectura.

 

¿Quieres conocer más actividades qué realizar en un hotel en el País Vasco?

¡Descubre 5 rutas para hacer ciclismo en el País Vasco haciendo CLICK AQUÍ!

RESERVA YA TU HOTEL EN EL PAÍS VASCO ENTRANDO A WWW.HOTELNAGUSI.ES,

LLAMANDO AL 945 430 333 O ESCRIBIENDO A INFO@HOTELNAGUSI.ES

Etiquetas:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *